Para consultar la información disponible, puedes dar click en un tipo de información, en un tema o en una combinación de ambos.

Gabriela, Antonio y su hijo




Antonio, Gabriela y su hijo
Foto: Fungifilms

Gabriela y Antonio tienen un hijo de dos años de edad. Gabriela era derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por lo que por unos meses su hijo fue beneficiario de los servicios de estancia infantil que ofrece el instituto. Sin embargo, en septiembre de 2014 Gabriela terminó su relación laboral, por lo que su hijo dejó de contar con estos servicios. Ese mismo mes, ella empezó a trabajar como empleada doméstica. Pero, como en tantos otros casos, este trabajo no le da a Gabriela bene­ficios como la seguridad social. Así, su hijo no podía acceder a los servicios de estan­cia infantil del IMSS. Desde entonces, Gabriela ha tenido que llevar a su hijo a su lugar de trabajo, ya que no tiene con quien dejarlo.

Antonio, que es derechohabiente del IMSS, empezó a buscar la posibilidad de que su hijo entrara a una de las guarderías del IMSS cercanas a su hogar. Ante la solicitud del servicio, las directoras de las estancias le comunicaron que no podían autorizar el ingreso del niño, ya que la derechohabiente debe ser la madre. Para que Antonio pudiera hacer uso de este derecho tendría que ser un padre trabajador viudo, divor­ciado o con la patria potestad y custodia del menor, requisitos indispensables para que un hombre pueda tener acceso a estancias infantiles del IMSS de acuerdo con la Ley del Seguro Social.

Con el acompañamiento de GIRE, en enero de 2015, Gabriela y Antonio presentaron un oficio de solicitud de acceso a una estancia infantil en la Subdelegación de Instituto Mexicano del Seguro Social de Naucalpan. En un principio, el personal de la Subdelegación se negó a recibir el oficio. En el transcurso del mismo día se presentó el mismo oficio ante la Delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social en el estado de México Poniente, en donde sí lo aceptaron.

Sin embargo, el 16 de febrero se negó la solicitud de ingreso a la estancia infantil mediante un oficio firmado por la Encargada del Departamento de Guarderías de la Jefatura de Prestaciones Económicas y Sociales de la Delegación estado de México Poniente del IMSS. Dicha negación se fundamentó en los artículos 201 y 205 de la Ley del Seguro Social, en los que se establece que:

“El servicio de guardería cubre el riesgo de no poder proporcionar cuida­dos durante la jornada de trabajo a los hijos en la primera infancia de la mujer trabajadora, del trabajador viudo o divorciado o de aquel al que judicialmente se le hubiera confiado la custodia”. Así como, “Las madres aseguradas, los viudos, divorciados o los que judicialmente conserven la custodia de sus hijos, mientras no contraigan nuevamente matrimonio o se unan en concubinato, tendrán derecho a los servicios de guardería, durante las horas de su jornada de trabajo, en la forma y términos esta­blecidos en esta Ley y en el reglamento relativo”.

El 6 de marzo, Gabriela y Antonio —con la asesoría jurídica de GIRE— presentaron un juicio de amparo indi­recto en contra del IMSS, el Congreso de la Unión y el Presidente de la República, como autoridades respon­sables de una serie de violaciones a sus derechos humanos y a los de su hijo. En el caso del IMSS, por la negación del servicio de estancia infantil a su hijo, así como por la inconstitucionalidad de los criterios de acceso a dichas estancias establecidas en los reglamentos y disposiciones del mismo instituto que rigen el funcionamiento de sus guarderías. En el caso del Congreso de la Unión y el Presidente por la inconstitucio­nalidad de los criterios de ingreso a estancias infantiles establecidos en la Ley del Seguro Social.