Cuando los hombres usan su licencia de paternidad y dedican ese tiempo a cuidar, no solo cambia la organización dentro del hogar, también se cuestiona la idea de que los cuidados corresponden principalmente a las mujeres.
Un informe de la iniciativa regional Salud Sin Miedos revela una misma ruta de criminalización del aborto en seis países: denuncias desde los servicios de salud, vulneraciones al debido proceso, estereotipos de género y respuestas institucionales que convierten una necesidad de salud en un asunto penal.
Los testimonios de mujeres y familias, compartidos en el Tribunal Simbólico impulsado por GIRE y otras organizaciones, mostraron que los casos de violencia obstétrica y muerte materna son violaciones a derechos humanos y expresiones de violencia de género.
Los lineamientos del ISSSTE y la guía del IMSS para brindar el servicio de interrupción legal del embarazo marcan una respuesta por parte de las instituciones de salud a los cambios que ha habido en materia de aborto en México.
Incorporar en la ENDIREH preguntas sobre identidad de género y orientación sexual podría ofrecer un panorama mucho más preciso sobre las violencias que enfrentan las personas de la comunidad LGBTTTIQA+.
La justicia reproductiva no llega de un día a otro. Es un trayecto que tiene tramos firmes, pausas y obstáculos —y este año, cada uno de ellos quedó documentado. Conoce lo que hicimos en 2025.
En el marco del Día de la Visibilidad Lésbica conviene recordar que el lesbianismo se vive de diferentes maneras: hay quienes lo habitan desde lugares que desdibujan las ideas tradicionales de lo femenino, quienes lo atraviesan en tensión con su identidad de género y quienes encuentran en él un espacio de exploración más que de permanencia.
Para prevenir violaciones a los derechos humanos en el ámbito de la atención del embarazo, parto y puerperio, el Estado debe garantizar el derecho a la salud desde un enfoque integral y universal, en condiciones dignas para todas las personas.
El cortometraje Alex, de Marea Verde MX, propone una narrativa distinta sobre el aborto: lo muestra como una experiencia acompañada, sin estigma y parte de la vida cotidiana. A través de la historia de una persona no binaria, el filme visibiliza otras experiencias que suelen quedar fuera del discurso público y cuestiona los enfoques tradicionales centrados solo en lo legal o lo médico. En un contexto de acceso desigual a servicios en México, la pieza busca ampliar la conversación y transformar la forma en que se representa el aborto en el cine.