¿Se acuerdan de la primera vez que les rompieron el corazón? Hablo de ese momento en que te hundes en la cama por semanas y los ojos se te inflan como rana por tanto llorar. Sí, ese momento canónico en el que dejaste de creer en el amor, en la vida, ¡en los hombres!… es broma, es broma… ¿O no?

Hablando en serio, me refiero a ese momento en el que sientes que has dado tanto amor que se te acabó para siempre. Ese momento en el que te miras dramáticamente al espejo y juras nunca más volver a caer en las garras del amor. Por experiencia propia, y porque he escuchado a muchas amigas con el corazón roto, sé que todas (o muchas) tenemos una historia de desamor que nos cambia la vida y que ha transformado nuestras creencias más arraigadas acerca del amor.
Yo sé que lo esperado es que un 14 de febrero se hable de cómo nos enamoramos, nos casamos y vivimos felices para siempre, pero la realidad es que muchas historias de amor comienzan precisamente con un desamor. La mía comenzó exactamente así, con mi primer desamor y con un llanto desgarrador que duró tres horas continuas. Recuerdo que entre todo ese llanto me senté al borde de la cama, miré al abismo y me pregunté cómo iba a poder seguir viviendo con el corazón tan roto. Apenas volví a mí, tomé el teléfono y llamé (sí, en ese momento todavía llamábamos por teléfono); al otro lado me contestaron, ni siquiera pude decir “hola”, sólo: “amiga, te necesito” y recuerdo claramente que sin titubeos ella respondió: “te veo en veinte minutos”.
@velasquezsofiamesa Gracias por rescatarme siempre ❤️🩹 @Valeria Robledo #bffgoals #mejoramiga #fyp
Si hay algo triste en esta vida es la historia de desamor de una amiga y, créanme, historias así abundan. Pero ese desamor nos ha enseñado a crear nuevas formas de sostenernos, cuidarnos, repararnos y amarnos. Sin embargo, no siempre ha sido así, quizás en más de una ocasión fuimos esas amigas que, sin ocultar nuestra molestia, le pedimos por quinta vez a nuestra amiga dejar esa relación tóxica, o superar ese amor de hace dos años. Incluso hoy en redes sociales circula una que otra narrativa juzgona y revictimizante donde tú eres la culpable de ese desamor, tú fuiste la que eligió a esa pareja y tú eres la que decide llorar por esa persona que te rompió el corazón, como si en el amor la lógica y lo racional estuvieran siempre presentes.

Ilustración tomada de @parasostenerte
Con el paso del tiempo, hemos aprendido del cuidado colectivo, de cómo apapacharnos en un mundo tan hostil para las que decidimos amar racional o incluso irracionalmente. En un mundo donde la idea de los vínculos románticos nos crió y formó nuestras personalidades, pareciera que sólo un profundo desamor puede hacernos romper con las ideas preconcebidas que nos hicieron enamorarnos del amor de una forma extraña y retorcida, de creencias poco sanas que sostuvieron muchas de nuestras relaciones románticas durante tanto tiempo. Pero ese mismo golpe de realidad es lo que nos ha ayudado a descubrir que el amor verdadero no sólo está enmarcado en relaciones románticas, sino en los ojos de quienes nos miran con cariño y cuidan de nuestro corazón.
Siempre me va a sorprender el número de historias de morras que contamos cómo nuestras amigas, aun sin saberlo, nos han salvado la vida, nos han reconstruido el corazón y nos han hecho volver a amar como nunca. Porque cuando sentimos que nos dejan caer de un edificio con treinta pisos siempre van a estar ellas para levantarnos. Porque las amigas no nos darán soluciones lógicas, sólo se sentarán a escuchar por quincuagésima cuarta vez nuestra historia y la recapitulación de los hechos sin quejarse ni juzgarnos, porque compartirán nuestro dolor, nos acompañarán y nos cuidarán. Y nos daremos cuenta de que nos equivocamos inocentemente al decir que nunca más íbamos a volver a amar, porque a ellas las vamos a amar todos y cada uno de nuestros días, las vamos a amar como nunca hemos amado.

Ilustración tomada de @danna.chara
Es un hecho, las historias de desamor siempre van a existir y no sólo porque terminemos una relación romántica, sino porque existirán muchos otros desamores y desilusiones: cuando tienes que despedirte de una persona amada, cuando tienes un problema familiar, cuando te despiden de la chamba, cuando te sientes frustrada, cuando ya no recuerdas quién eres, cuando dejas de ser tú… y todas esas veces las amigas están y estarán. Estarán ahí, recogerán las piezas de nuestro corazón roto y lo pegarán con ese pegamento que tiene diamantina púrpura, y harán que nuestro cora vuelva a brillar. Porque por más roto que tengamos el corazón, por más que en algún momento juremos y perjuremos que ya no volveremos a amar, mientras existan nuestras amigas eso jamás se hará realidad.
Si hoy sé que el amor existe es porque mis amigas existen.
¡Feliz día del amor y amistad!

Jessica Karen (@jessromel) es apasionada del chisme político y de ponerle punto final a todos sus mensajes en whatsapp.