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Aborto bajo la lupa

abril 26, 2021

En México, la posibilidad de acceder a servicios de aborto legal está determinada por la legislación de cada entidad federativa. Sin embargo, a pesar de que el marco normativo vigente contempla varias causales de no punibilidad del aborto inducido, la información pública disponible para estimar quiénes y cuántas personas efectivamente acceden a estos servicios de salud deja mucho que desear.

Las autoridades mexicanas han demostrado una peculiar opacidad en la gestión de la información sobre aborto. Si bien la falta de transparencia es grave en sí misma, la falta de información íntegra, veraz y accesible respecto a la salud de las mujeres y otras personas gestantes es sintomática de un Estado que coloca su libertad y su vida en segundo plano.

El acceso al aborto legal y seguro es uno de los temas por los que GIRE ha trabajado por casi 30 años. Hoy compartimos el informe Aborto bajo la lupa. Transparencia y acceso a la información en materia de aborto en México, cuyo objetivo es ofrecer un panorama general sobre nuestra experiencia en lo que respecta a la obtención de información pública, así como realizar una revisión acerca del estado de la información disponible relativa al tema.

Aborto bajo la lupa se dirige principalmente a periodistas y activistas con interés en investigar y conocer la realidad del aborto en México desde la transparencia, el acceso a la información y los datos abiertos, elementos que permiten el seguimiento puntual —por parte de organizaciones de la sociedad civil, así como de otros actores y de la sociedad en general— de la política pública implementada.

En México, la posibilidad de acceder a servicios de aborto legal está determinada por la legislación de cada entidad federativa. Sin embargo, a pesar de que el marco normativo vigente contempla varias causales de no punibilidad del aborto inducido, la información pública disponible para estimar quiénes y cuántas personas efectivamente acceden a estos servicios de salud deja mucho que desear.

Ante la escasa información pública disponible con respecto al aborto —lo mismo como servicio de salud que como delito— existe la posibilidad de recurrir a las distintas instituciones gubernamentales a través de la herramienta de solicitudes de acceso a la información (SAI). Por medio de las respuestas obtenidas por esta vía, GIRE ha podido conocer información valiosa acerca de las condiciones que enfrentan las mujeres* de diferentes poblaciones, estratos socioeconómicos y zonas geográficas del país en relación con sus derechos reproductivos.

Dicha información se ha convertido —junto con el análisis del marco normativo vigente en relación con los estándares de derechos humanos y los casos acompañados por GIRE— en la materia prima para la publicación de informes generales y temáticos vinculados con la justicia reproductiva.

Desde GIRE utilizamos las SAI como una herramienta para conocer las barreras que existen en el acceso a servicios de interrupción legal del embarazo en las diferentes entidades federativas, los patrones de criminalización en materia de aborto y otros tipos de información, como la referente a la utilización de los diferentes mecanismos de acceso a la justicia ante violaciones a derechos humanos, en este caso, derechos reproductivos.

A pesar de la utilidad que tienen las SAI para complementar las deficiencias de la información estadística disponible, su uso viene acompañado de barreras frecuentes que obstaculizan o retrasan el acceso a información desagregada y completa, o bien, impiden por completo realizar análisis, ya que ésta, con frecuencia, se declara inexistente o incluso reservada por los sujetos obligados.

La insuficiente importancia otorgada a la garantía del acceso a los datos y a la información mediante las SAI se ha puesto en evidencia durante la pandemia por COVID-19. A solicitudes de acceso a la información enviadas por GIRE como parte de los insumos para producir investigación, fueron comunes las respuestas de autoridades en las que contestaron que, debido a la contingencia sanitaria, los plazos para responder se extendieron, de tal forma que hubo SAI no atendidas durante seis meses, sin que la autoridad fundara ni motivara la razón por la que estaba limitando el acceso a la información.

El carácter incompleto o fragmentario de los datos en materia de aborto ha hecho indispensable para GIRE la utilización de SAI como estrategia complementaria para ofrecer un panorama acerca de la situación tanto del acceso a servicios como de la criminalización por aborto. No obstante, esta herramienta también tiene múltiples limitaciones, relacionadas con los distintos criterios con los que las instituciones recopilan la información; de ahí que, al realizar solicitudes de acceso a la información, las respuestas obtenidas pueden tener distinto nivel de desagregación o detalle. Cuando la desagregación de las respuestas es baja o nula, se dificulta tener precisión sobre el estado que guarda el acceso a servicios de aborto, los patrones de criminalización o el uso de mecanismos de acceso a la justicia.

En consecuencia, se vuelve complejo el monitoreo del efecto que tienen la legislación, la política pública y la actuación de las instituciones involucradas en el tema del aborto, por lo que resulta necesario canalizar mayores esfuerzos a la construcción de una cultura de acceso a la información pública, con perspectiva de género y sin discriminación.

En la medida en la que el aparato estatal reconozca lo anterior y actúe en consecuencia, se hará más factible que las distintas autoridades cumplan con su obligación de generar, documentar y publicar la información que les corresponda, ya sea a través de sitios web o de la respuesta en tiempo y forma a las solicitudes de acceso a la información. En tanto esto no suceda, la falta de transparencia y de datos respecto a procesos que experimentan las mujeres y otras personas gestantes —como el aborto— será indicativo del lugar secundario en el que el Estado las coloca.

* Se hace uso del término «mujeres» a lo largo del documento, por ser el término utilizado en los documentos y fuentes de información estadística revisados para el informe Aborto bajo la lupa; sin embargo, GIRE reconoce que el aborto puede y es también experimentado por otras personas gestantes, incluyendo hombres trans y personas no binarias.

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