Desde GIRE creemos que cambiar el mundo puede empezar soñando en colectivo. Por ello lanzamos Abortitlán, un lugar donde la autonomía reproductiva es un derecho compartido. Se trata de una campaña para ver el aborto con otros ojos, y una invitación a construir una realidad sin estigmas, donde decidir sobre el cuerpo sea tan libre como respirar.
Atender las necesidades de las personas menstruantes en los entornos laborales aún es una asignatura pendiente; sólo cuatro entidades han legislado en esta materia y para muchas la realidad es adversa.
Las resoluciones emitidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en materia de gestación por sustitución ponen en evidencia la necesidad de que las autoridades federales regulen las técnicas de reproducción asistida con criterios apegados a derechos humanos y a la ciencia médica.
Las sentencias de la Corte IDH y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación han contribuido a establecer estándares de derechos humanos que se basan en la igualdad, la no discriminación y el derecho de todas las personas a acceder a técnicas de reproducción asistida.
El proceso de estudio y dictaminación de las iniciativas para despenalizar el aborto en Yucatán debe realizarse con perspectiva de género y sumando la participación de todas aquellas personas que desean un estado más igualitario e inclusivo.
Camino al 8M, hablemos más de nuestros abortos como una práctica feminista de cuidados, para que cuando alguien busque información encuentre que abortar también es bienestar, autonomía y cuidado colectivo. Bordemos juntes la historia de nuestras decisiones, del derecho a vivirnos libres y felices.
Las resoluciones de tribunales y organismos internacionales de derechos humanos han sentado precedentes importantes para proteger el ejercicio de los derechos reproductivos de las mujeres y personas gestantes durante el embarazo, el parto y el puerperio.
Un Juzgado de Distrito en Jalisco obligó a las autoridades a contar con personal médico capacitado y no objetor de conciencia, y la infraestructura necesaria para realizar abortos en casos de violación sin límite de plazo. Esta sentencia representa un avance significativo para la justicia reproductiva y contribuye a desestigmatizar la práctica del aborto.
La Global Gag Rule afectará la vida reproductiva de las mujeres y personas con capacidad de gestar en más de 70 países, que en su mayoría son regiones empobrecidas cuyos sistemas de salud pública dependen de recursos extranjeros.