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Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar

marzo 29, 2021

En honor a lo funcional que hacen nuestra vida cotidiana las trabajadoras del hogar, investiguemos las múltiples formas en que podemos contribuir a que sus derechos sean respetados y sus condiciones de vida y trabajo sean dignas, sin dejar de exigir al Estado mexicano que cumpla con la obligación que le confiere haber ratificado el Convenio 189 de la OIT.

Con la pandemia por COVID-19 las condiciones de informalidad en las que se encuentran las trabajadoras del hogar se han agudizado, ocasionando despidos injustificados, reducciones de sueldo o suspensiones indefinidas de su trabajo. Para contrarrestar esta situación, organizaciones de la sociedad civil están realizando una serie de acciones que incluyen campañas de sensibilización y concientización a las y los empleadores, elaboración y difusión de material informativo sobre los derechos laborales de las trabajadoras, y el levantamiento de un padrón voluntario, entre otras.

Cada 30 de marzo, Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, se busca llamar la atención sobre la situación de discriminación sistemática que este grupo de mujeres enfrenta, se reconozca su trabajo y se implementen acciones gubernamentales a fin de garantizarles el goce de derechos como a cualquier trabajador o trabajadora, y en el contexto de pandemia resulta imprescindible visibilizar las violaciones a sus derechos así como la situación de mayor vulnerabilidad en que viven por la incertidumbre laboral que las aqueja.

Por un lado, se han incrementado las tareas domésticas y de cuidado en los hogares por la necesidad de mayores medidas de sanitización de los espacios y por el cuidado de personas enfermas, niños y niñas, y personas mayores. Por otro lado, muchas trabajadoras han enfrentado despidos, suspensión sin goce de sueldo, reducción del salario o, quienes trabajan de planta, han tenido que permanecer en confinamiento en el lugar donde trabajan.

Para ellas, no trabajar las coloca en una situación de suma vulnerabilidad, pues dependen de lo que generan día con día para subsistir, que suele ser en promedio entre uno y dos salarios mínimos al día. En el caso de las trabajadoras del hogar de planta, el confinamiento ha exacerbado conductas de abuso como la falta de claridad acerca de sus funciones, además de cargas y jornadas de trabajo más largas e indefinidas, sin dejar de lado el riesgo de contagio y la falta de seguridad social.

El Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar -organización de la sociedad civil que brinda a las trabajadoras del hogar capacitación técnica y política, y realiza investigación del trabajo del hogar en México- ha recibido varias quejas por violaciones a los derechos laborales de las trabajadoras del hogar en el contexto de la pandemia, principalmente por reducción de salario y despidos injustificados.

Según datos del INEGI, en México cerca de 2.4 millones de personas se dedican al trabajo del hogar remunerado y 9 de cada 10 son mujeres. Esta labor se ha caracterizado por las condiciones inadecuadas que padecen quienes la realizan, ya que sólo 2.3% cuenta con un contrato laboral y 87.7% no tiene prestaciones como seguro social, aguinaldo, vacaciones pagadas, entre otras.

El Programa Piloto para la incorporación al régimen obligatorio de las personas trabajadoras del hogar, implementado por el IMSS en abril de 2019, también se vio impactado por la pandemia: para marzo de 2020, se habían afiliado 21,592 personas trabajadoras del hogar, pero para el mes de mayo la cifra disminuyó. Por desgracia, no es fácil conocer lo que sucede con la mayoría de las trabajadoras del hogar, pues sólo 0.9% están afiliadas al IMSS.

Para hacer frente a todas estas afectaciones, el gobierno mexicano ha llevado a cabo algunas acciones como el acceso al programa de Crédito Solidario a la Palabra para trabajadoras del hogar afiliadas al Seguro Social, del cual sólo se podrían beneficiar las 22 mil 300 trabajadoras que ya están afiliadas, un número muy reducido en relación a los 2.4 millones de personas que integran el sector; acceso al apoyo para personas trabajadoras no asalariadas del Gobierno de la Ciudad de México, y la “Encuesta sobre la situación de derechos de las personas trabajadoras del hogar en la Ciudad de México” para conocer el cumplimiento de derechos laborales y condiciones de discriminación que viven las personas trabajadoras del hogar.

Por su parte, desde la sociedad civil se realizan acciones de acompañamiento y capacitación a las trabajadoras del hogar sobre sus derechos laborales, así como asesoría a las y los empleadores para la inscripción de las trabajadoras al IMSS, la elaboración de un contrato, el pago de salarios justos, entre otros aspectos.

Este 30 de marzo recordemos que gracias a las trabajadoras del hogar muchas personas podemos dedicarnos a nuestras actividades laborales desde casa con la seguridad de que habrá orden y limpieza en nuestro hogar, y que los integrantes de nuestra familia estarán siendo cuidados y atendidos. En honor a lo funcional que hacen nuestra vida cotidiana, investiguemos las múltiples formas en que podemos contribuir a que sus derechos sean respetados y sus condiciones de vida y trabajo sean dignas, sin dejar de exigir al Estado mexicano que cumpla con la obligación que le confiere haber ratificado el Convenio 189 de la OIT.

@GIRE_mx

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