Maternidad en tiempos de Covid
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Maternidad en tiempos de Covid


Por Cecilia Rodriguez L.

Ya teníamos el reto de conciliar la vida laboral con la maternidad y, entonces, como en carrera de obstáculos nos piden guardar el encierro sin perder la rutina, la calma y tampoco el buen sueño. Teoría de la conspiración 1: el Covid se inventó para que las madres demostremos, una vez más, que podemos con todo, aunque a lo mejor no podemos. Lo que es cierto es que, en el mejor de los casos, el confinamiento ha hecho visible la carga de cuidados que llevan a cabo las mujeres. 

Amanecimos un día con la noticia de que las escuelas cerrarían y nuestras crías se quedarían en casa. Teoría de la conspiración 2: el Covid fue creado para terminar con las escuelas, según los pequeños. Pero no fue así, conocimos el homeschool y maestros, alumnas y madres enloquecimos un poquito más.

En pocos días todo se comenzó a reconfigurar para dar paso al homeoffice, al homeschool, al eterno lavado de trastes, al eterno dilema entre vivir en pijama o ponerte ropa; al “y ahora qué vamos a comer… mejor piensa de una vez en la cena también… ¿y si hacemos un menú semanal?”, y esa comenzó a ser la “normalidad” de algunas mujeres que, aunque privilegiadas por poder quedarse en casa, tienen que sortear el circo a tres pistas en el que se ha convertido su día a día.

Al contrario del viejo refrán de “madre sólo hay una”, podemos decir que más bien hay miles de maneras de ser madre y que cada una lo hacemos, más que como queremos, como podemos.

Las madres que trabajamos en GIRE compartimos algunas de las cosas que hemos vivido y descubierto en este periodo de cuarentena:

¿Qué ha sido lo más difícil de llevar la cuarentena siendo madre? 

La mayoría coincidimos en que lo más difícil es mantener una rutina, realizar las labores domésticas y el trabajo en casa, y encontrar el espacio y la energía para jugar y ser “divertida”. Entonces aparece la Teoría de la conspiración número 3: Esta pandemia es un castigo divino porque francamente esto no se puede. Todas hemos sentido que perdimos el control de casi todo, queremos que las cosas sigan funcionando como si no estuviéramos pasando por una crisis. Buscamos nuestro cachito de normalidad proponiéndonos rutinas, pero al final del día no logramos todo lo que nos propusimos esa misma mañana. Como cuando nos proponemos ser super madres y luego nos desesperamos, nos equivocamos y nos tropezamos con nuestros propios ideales de maternidad y tenemos que retomar desde unos escalones más abajo en nuestra escala de perfección. Lo bueno de todo esto es que nuestras criaturas ya nos conocen.

Aunque unas más flexibles que otras, invariablemente, nuestra preocupación más honda es que nuestras hijas e hijos estén bien. Nos ocupamos en que hagan la tarea, pero también de que interactúen de alguna manera con sus pares; queremos que coman sano y que no se den cuenta de que tenemos miedo; les damos información sobre la situación, pero cuidamos que sea adecuada para su edad; los acompañamos a la clase virtual, pero estamos hasta la madre de las video llamadas… Y podría seguir con una lista de todos los pensamientos que tenemos las madres en estos momentos y quizás son distintos, pero estoy segura de que todos pasan por la idea de hacer lo que mejor podamos por nuestras crías. Preocupadas por acompañarlas y contenerlas.

Y las criaturas siempre nos sorprenden. Muy probablemente cuando escuchamos “las clases se suspenden” más de una de nosotras pensamos: ¿Cómo voy a despegar de la televisión, tableta o dispositivo de su preferencia a la criatura? Teoría de la conspiración 4: Esto es un invento de las televisoras y empresas de streaming para que todos nos peguemos a las pantallas hasta desfallecer. Pero pasados los días nos sorprendimos viendo que ese pequeño ser al que cuidamos con devoción está muy contento lavando trastes, aprendiendo a cocinar, esperando con ansias que se termine la caja de tostadas para poder hacer un artefacto volador, escribiendo un diario secreto, en fin, adaptándose a las nuevas circunstancias quizá más y mejor que nosotras mismas. De pronto no parece tan mala idea hacer ejercicio con la criatura rondando por la casa o tener una video llamada con las amigas. Quizá nos damos cuenta de que contamos con una red de apoyo y que eso nos hace más fuertes.

Algunas hemos dejado de contar los días, nos relajamos un piquito y descubrimos cosas que realmente estamos disfrutando de este tiempo ¿Qué tal la mañana sin la horrible angustia de: “apúrate que nos van a cerrar la puerta”? De pronto nos encontramos teniendo largas pláticas sobre las cosas que les pasan en esa normalidad en la que no tenemos tanto tiempo para escucharlos a rienda suelta. El confinamiento nos ha acercado a nuestras hijas e hijos y eso sin duda nos está enseñando mucho. 

Incluso las madres de adultos que se encuentran alejadas de sus hijos en esta situación han tenido que aprender a sortear la distancia de los hijos adultos sin poder abrazarles, pero buscando maneras de mantenerse cerca.

Y con todo encima, sabemos que esto también pasará…

Quizá sabemos que la tan ansiada normalidad será distinta, pero creo que todas hemos hecho una pausa para preguntarnos: ¿Qué están aprendiendo nuestras hijas e hijos? ¿Cómo queremos que recuerden esta cuarentena? 

Pensamos que quizá lo recuerden como un momento raro y único pero lleno de aprendizajes en familia, nuevas dinámicas y juegos inventados. Un momento en el que pudimos ser solidarios los unos con los otros y hasta nos divertimos. Quizá también es una situación que los prepara para enfrentar ese futuro del que no tenemos tantas certezas.

Les dejamos algunos tips para combatir el aburrimiento:

 

  • Jugar juegos de mesa, incluso inventar nuevas maneras de jugarlos

  • Ver pelis en familia con palomitas

  • Leer en familia

  • Bailar

  • Pintar con brocha gorda o en papel

  • Cocinar en familia

  • Hacer picnic en la sala

  • Sembrar alguna semilla y verla crecer, hacer un diario de su crecimiento

  • Hacer guaridas con mantas y almohadas

  • Poner una alberca inflable en la sala

Por Cecilia Rodriguez L., @qkiss

Cecilia es comunicóloga, ama cocinar y darle la vuelta a las cosas para ver de qué están hechas.


25 junio 2020


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